Mandinga - Enciclopedia Virtual Dominicana

Mandinga

De Enciclopedia Virtual Dominicana

Los mandinga, mandinka, malinké, mandé o manden conforman un grupo étnico de África occidental. En la actualidad existen cerca de tres millones de mandingas residiendo en diferentes países del oeste de África, en Gambia, Guinea, Guinea-Bissau, Senegal, Malí, Sierra Leona, Liberia, Burkina Faso, y Costa de Marfil. Los idiomas manden pertenecen a un rama divergente de la familia lingüistica de Niger-Congo.

Los dialectos comunes son mandinka en Gambia y Senegal, malinké en Guinea y Malí, y soninké en los estados meridionales de África occidental, y que como los otros idiomas africanos del oeste terminan en ' ke ' o ' ka ' (que significa "charla" o "gente"). También hablan kriol y portugués en Guinea-Bissau, francés en Senegal, Malí, Costa de Marfil, y Burkina Faso, e inglés en Liberia, Sierra Leona, y Gambia.

El pueblo Manden tiene en su haber la fundación del mayor de los antiguos imperios del oeste africano. Desde los puntos de vista étnico y cultural, los mandingas se relacionan de cerca con los fulani y wolof de la costa atlántica y los songhai del Sahara. Algunas fuentes dicen que el pueblo manden se define más por la cultura y la lengua que por la pertenencia étnica, puesto que son muchos y diversos los grupos étnicos que han adoptado la lengua, los nombres y las tradiciones de Manden. Mandinkas. (Tombuctú) Mandinkas. (Tombuctú)

Contenido

Historia

Descendiente de las gentes del centro del Sahara, relacionadas con los bafour o imraguen de Mauritania, los manden son un pueblo con identidad propia en el Sahel occidental. Fueron los fundadores del Imperio de Ghana y el de Malí, así como los responsables de la expansión del Imperio Songhay por el oeste de Africa. Por hallazgos arqueológicos, se sabe que fueron los primeros del continente (fuera de la región del Nilo) en tener asentamientos fijos en la Edad de Piedra, construidos en los promontorios rocosos de los acantilados de Tichitt-Walata y Tagant en Mauritania, en donde se han encontrado centenares de poblados construidos con piedras y con las calles claramente trazadas. Algunos tenían murallas, otros estaban menos fortificados. También fueron de los primeros en producir telas tejidas por un sistema propio.

En un ambiente hostil, donde la tierra fértil y los pastos eran un regalo, la población creció y emergieron las organizaciones políticas y las jerarquías militares aristocráticas. Con una economía mixta, basada en la agricultura y ganadería por un lado y en la producción de cobre y piedras semipreciosas por otro, comerciaron con los lejanos pueblos del Sahara. En palabras de un arqueólogo, estos lugares representan "una gran abundancia de ruinas prehistóricas algo espectaculares" y "quizás el grupo más notable de establecimientos neolíticos en el mundo".

Entre los años 200 y 100 d. C., Sudán experimentó grandes sequías, siguiendo una tendencia que comenzó en el 2000 a.dC., con lo que el desierto comenzó a extenderse y la población se dirigió hacia el sur.

Cultura

La cultura de los mandingas, a diferencia de la mayoría de los africanos, es patrilineal y patriarcal. Son predominantemente musulmanes, pero aunque observan el lavado ritual y los rezos diarios, muy pocos utilizan el vestido árabe y ninguna mujer usa el velo. Las prácticas más famosas de Manden son sus hermandades de varones o mujeres, conocidas como Poro y Sande o Bundu, respectivamente.

Tradicionalmente, la sociedad mandinka es aristocrática, basada en un sistema de castas con nobles y vasallos. Antes, como la mayoría de los africanos, también tuvieron esclavos, a menudo prisioneros de guerra y generalmente de las tierras que rodeaban su territorio. Los descendientes de reyes y de generales anteriores mantenían un estado social más alto que sus compatriotas nómadas o asentados. Con el tiempo las diferencias se han igualado, correspondiendo con la mayor o menor fortunas de cada grupo. Aunque el mandinga llegó a muchas de sus actuales localizaciones como invasor o comerciante, la mayoría son hoy agricultores o pescadores; todavía hay también herreros, pastores de ganado, y son muy estimados los djelis o bardos, que han mantenido viva la historia de su pueblo, mantenida en forma de cantos épicos.

Religión

El pueblo manden ha sido predominantemente musulmán desde el siglo XIII. En áreas rurales, muchos combinan la creencia islámica con ciertas creencias animistas pre-islámicas, tal como la creencia en espíritus y el uso de amuletos.

Arte

Su mejor arte está en la joyería y las tallas. Las máscaras hechas a mano asociadas a las fraternidades y a la hermandad de mujeres del Marka y del Mendé son probablemente las más conocidas. Manden también produce telas maravillosamente tejidas que son populares en todo el África occidental, así como los collares del oro y de plata, pulseras, brazaletes, y pendientes. Las campanillas en los collares forman parte de una creencia en que pueden ser oídas por los espíritus al sonar en ambos mundos, el de los antepasados y el de la vida. Los cazadores de Mandé usan a menudo una sola campana que puede ser callada fácilmente cuando el silencio es necesario. Las mujeres, por otra parte, suelen usar muchas campanas, produciendo un canto armonioso en los poblados.

Esta página fue modificada por última vez el 13:45, 6 abr 2009. Esta página ha sido visitada 2.271 veces.