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Zacarías EspinalDe Enciclopedia Virtual DominicanaNació en San Cristóbal el 27 de septiembre de 1901. Ha dejado una obra singular y breve como su propia existencia. Dueño de una imaginación viva y alucinante, como correspondía a un frecuentador de los paraísos artificiales, su estilo, aunque apegado a la tradición modernista especialmente a Julio Herrera y Reissig propugna por una extrema libertad, llegando a abolir el concepto y a traspasar los límites ideales de la palabra. Siempre en busca de nuevos efectos sonoros recurre a "palabras extrañas", nombres de "deidades o ciudades budistas, como persas o griegas", según afirma su recopiladora Ligia Espinal de Hoetink, y a otras de su propia invención, creando entre nosotros el tipo de poemas que Alfonso Reyes denominó "jitanjáforas" al comentar igual procedimiento usado por el poeta cubano Mariano Brull. Como ha dejado constancia Max Henríquez Ureña, Zacarías Espinal se adelantó a Mariano Brull en la creación de este juego idiomático. Se declaró vedrinista como una reacción al excesivo realismo que los postumistas habían introducido en nuestra poesía. En su mayoría su obra consta de sonetos, uno que otro poema versolibrista y algunos poemas en prosa. Su muerte prematura, ocurrida en Santo Domingo el 24 de septiembre de 1933, y ocasionada por el exceso de morfina, provoca manifestaciones de duelo entre sus admiradores que veían en él a un representante de los simbolistas franceses y de las escuelas europeas de vanguardia. Entroncado por voluntad propia y por afinidades verbales al vedrinismo, Zacarías Espinal queda fácilmente asimilado a las actuales tendencias poéticas, pasando a ocupar junto a Vigil Díaz, aunque tardíamente, el puesto que éste destinaba a sus adeptos, vacante hasta entonces. Murió en Santo Domingo el 24 de septiembre de 1933. Obras Publicada:Poemas (recopilados por Ligia Espinal de Hoetink, 1961). 1
Sobre la ojiva del tejado Gemía sus congojas irrealistas
Se hinchaba tu corpiño perfumado, A impulsos de tu seno aprisionado Como un halam de caprichosas vistas.
Ermita del poblado, la temprana Blancura de tu esquiva adolescencia
Violando sobre el musgo sin enojos La equívoca virtud de tu inocencia Volatinera Amadriada De una Hespérides narcótica hiperestética y gótica Glicera quintaesenciada.
Ultra kocionika erótica, Esfinge de Atherva hipnótica En Osquestrión de Arkalada.
Etérea Hikar de Zatzuma Que fragua aneimo de Hoskins;
Darko de Zivio o Panurgo En Béter... opio... y splin. |